19 diciembre 2017 | Internet

“La inversión de impacto es el único camino posible”

Con esa seguridad, María Laura Tinelli, Directora de Acrux Partners, pone el foco en el tipo de inversiones que están sacudiendo al globo y que lo tienen todo para hacerlo en Argentina. Lo que se viene haciendo y lo que falta a nivel local, entre sus reflexiones.

María Laura Tinelli es la Directora de Acrux Partners, una consultora de inversiones de impacto con la mira puesta en el Cono Sur. Tinelli es además una de las promotoras del Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto, que integran el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), empresas como MercadoLibre, Natura y Banco Galicia, organizaciones como la Fundación Avina y Organización Román, universidades como IAE y Di Tella y el gobierno porteño, entre otros actores sociales.

En charla con Tres Mandamientos, la ejecutiva nos cuenta el camino que recorren desde el grupo y cada uno por su cuenta para incentivar las inversiones de este tipo en el país.

El impacto del dinero

En los últimos años, la sostenibilidad dejó de ser un apéndice de acciones aisladas y sinónimo de altruismo para empezar a embeber todo el tejido empresarial. Esta ramificación también saltó las lindes corporativas e involucra cada vez más a todos los actores de la sociedad.

Sin embargo, las Wall Street del mundo parecían ajenas a este cambio. Más allá de algunos avances, tuvimos que esperar a la crisis financiera mundial que sacudió los cimientos de esta comunidad en 2008 para que los estoicos titanes del capital empezaran a caer en la cuenta de que el business as usual ya no era negocio.

Desde ese año, en el globo cobraron fuerza conceptos que vienen a cambiar las reglas de juego. Entre ellos, las inversiones de impacto ya son moneda corriente en varios mercados.

Como explica Tinelli, se trata de inversiones que buscan, en primer lugar, y primero y principal, el retorno financiero. En segundo lugar, buscan de manera intencional generar un impacto positivo en la sociedad o en el medio ambiente donde operan. Y en tercer lugar, van a medir y reportar ese impacto a la misma vez que reportan sobre su performance financiera.

“Se pasa de una concepción binaria de las inversiones que miraban el riesgo y el retorno a una de tres dimensiones: el riesgo, el retorno y el impacto. Las tres consideradas con el mismo nivel de compromiso y seriedad y las tres reportadas de la misma manera”, apuntó la experta.

Y aunque hasta hace poco era un zumbido lejano, Argentina empieza a ser testigo de su potencial transformador. “Yo veo que éste es el único camino, más que un camino de ida, es el único camino posible”, disparó la directora de Acrux.

“Yo veo que éste es el único camino, más que un camino de ida, es el único camino posible”, disparó Tinelli.

Los factores del boom

Sus palabras tienen con qué respaldarse: está demostrado en el mundo cómo viene creciendo al punto que ya es una tendencia que llegó para quedarse.

Por ponerlo en números, del 2015 al 2016, y año tras año, el capital que se invierte de esta manera aumenta en un 15%. Y en su versión responsable, del 2015 al 2016 aumentó en un 26%. “Esto no se compara ningún otro instrumento, salvo los bitcoins. No hay otro tipo de inversión que haya crecido de manera constante en los últimos años a este ritmo”, remarcó Tinelli.

Por otro lado, la vocera subraya que hay distintos grupos que están empujando por este cambio de paradigma y que no van a ir para atrás. Uno de estos grupos tiene que ver con los reguladores sobre todo en países desarrollados por encima del Ecuador que sufrieron fuertemente los embates de la última crisis y eso tuvo un costo político alto que todavía están pagando.

La presión también viene por el lado de la nueva generación de personas de alta renta, con el surgimiento de los millenials herederos que ya están empezando hacerse cargo de los negocios familiares, al igual que las denominadas viudas. Pero la exigencia no es solo de los privilegiados. Cada vez se hace más patente el consumidor responsable al que no le da igual consumir de una compañía que hace bien las cosas que de una que hace mal las cosas.

“Eso que ya es moneda más corriente en países como Inglaterra o Estados Unidos o Alemania, está llegando a países en vías de desarrollo: tenés un efecto pinza que viene de abajo hacia arriba – del consumidor hacia la compañía hacia los inversores- y de arriba hacia abajo – desde el regulador, los gobiernos, los dueños del capital y las personas de alta renta- que hace que el paradigma cambie. Todo esto hace que esto no es que hay otra manera en el futuro. Esta es la manera. Y llegó para quedarse”, insistió la entrevistada.

“Tenés un efecto pinza que viene de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo que hace que el paradigma cambie”, ilustró Tinelli.

Un camino sin retorno

¿Por qué Tinelli hace esta audaz predicción? Volvamos a los números. En la actualidad, la inversiones responsables representan unos USD 212 trillones de activos bajo administración. Dentro de ese gran paraguas, la inversión de impacto representa unos USD 114.000 millones en activos tanto administrados como con intención de ser invertidos de esta manera.

Y dentro de ese pool internacional de capital, América Latina representa el cuarto destino tanto en inversiones como en intención de inversión.

“Si dentro de la región hacés un doble click, vas a ver que hay un grupo de países que vienen a la vanguardia o que ya están haciendo esto desde hace algunos años, que son México, Brasil y Colombia, en ese orden. Y hay un segundo grupo de países que están dando los primeros pasos, entre los que se encuentra la Argentina”, dijo Tinelli.

Que la región se coloque cuarta quiere decir ha recibido más o menos USD 7.000 millones en inversiones hacia este tipo de negocios. Sin embargo, fueron a parar a México, Brasil y Colombia, y algunas a Perú, y no necesariamente al resto de los países.

Es por eso que nació el Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto. El objetivo es terminar de consolidar el ecosistema para que este tipo de inversiones florezcan en nuestro país, en Uruguay y en el Cono Sur en general. Esto a la vez que apunta a posicionarnos a nivel internacional como destino para este tipo de inversiones y como un jugador de peso dentro de lo que es el mercado internacional de impacto.

“La explotación indiscriminada de recursos naturales y humanos es finita en el tiempo. La Argentina y los países de América Latina han sobrevivido cientos de años haciendo una explotación bastante indiscriminada de sus recursos. Ese modelo no es más sostenible y podemos cambiar a éste y posicionarnos en el mundo como el destino de este tipo de negocios. Si lo hacemos, tenemos una muy buena chance de volver a ser un jugador de peso a nivel internacional. Si no lo hacemos, por ahí nos va bien unos años, pero después nos puede ir mal muchos años más. Para mí esto es una apuesta a las generaciones que vienen atrás y a dejar algo un poquito mejor de lo que lo encontramos”, sostuvo la experta.

“La Argentina y los países de América Latina han sobrevivido cientos de años haciendo una explotación bastante indiscriminada de sus recursos. Ese modelo no es más sostenible y podemos cambiar a éste y posicionarnos en el mundo como el destino de este tipo de negocios”, alertó Tinelli.

El capítulo argentino

Pero, ¿qué pasó con Argentina que quedó atrás? Eso tiene que ver con la ausencia de varios factores críticos y la lista es larga. Entre ellos, Tinelli destacó un marco regulatorio conducente a que los inversores puedan invertir en ese país; unas condiciones fiscales también transparentes, claras y conducentes a que un inversor pueda desarrollar sus negocios; la estabilidad tanto macroeconómica como financiera; la imagen que tiene ese país a nivel internacional para el acceso que tiene a financiamiento internacional; y la realidad de su ecosistema emprendedor.

“Todas esas condiciones que el gobierno de Brasil y de Colombia y de México y Perú habían trabajado o han trabajado en la última década, para fortalecerse, posicionarse y subir lugares en la escala, en la Argentina se dio la inversa. La Argentina cerró las puertas del país a la inversión internacional y empezó a descender en posiciones. Desde los ’90 hasta ahora, descendió hasta el último lugar”, comparó la experta.

Ese contexto llevó a que quede trunco el primer intento de fondo de este estilo en el país. En 2009, Equitas Ventures era un fondo chico de USD 500.000 que invirtió en un momento en que justo se aplicó el cepo cambiario. “Fue un contexto tremendamente adverso para cualquier fondo. No importaba si era de impacto o de qué, era un momento adverso y justo se lanzó el fondo en esa época. Ese fue el fondo de impacto pionero que tuvo nuestro país”, recordó Tinelli.

Ahora parece que el panorama es alentador. Nuestro país subió once posiciones del año pasado a éste. “Esas condiciones que se están gestando para que vuelva a ingresar el capital de riesgo emprendedor al país así como el capital privado al país son las que también van a hacer que entre capital con esta mirada. Con la mirada de impacto tanto social como medioambiental. No se da uno sin el otro. Se dan de la mano. Y la idea es que en un país que llega tarde a la conversación como Argentina, no meter a la inversión de impacto en un nicho para después tener que tratar de sacarla. Lo que estamos tratando de hacer es gestar un solo mercado, no dos mercados en paralelo, uno de capital privado y uno de impacto, sino que vayan de la mano”, reforzó Tinelli.

“La idea es que en un país que llega tarde a la conversación como Argentina, no meter a la inversión de impacto en un nicho para después tener que tratar de sacarla”, expresó Tinelli.

¿Cómo se logra eso? “Como estamos arrancando un poco de cero en todos los ámbitos, el desarrollo de esta nueva manera de interpretar las inversiones tiene que ir de la mano de cómo el país tanto desde el empuje que le da el gobierno como desde el empuje que le dan los privados, construye de nuevo su mercado de capital privado y emprendedor”, expresó la ejecutiva.

Y hoy ya se empiezan a ver los primeros inversores privados dentro de NXTP, Vira y Celeris. Esos fondos están empezando a percibir el capital que van a invertir mirando impacto. Por otro lado, existe un pool de ocho inversores interesados en colocar capital dentro del Bono de Impacto Social.

“Eso es lo que está pasando ahora. Todavía no se ejecutaron esas inversiones. Están por pasar la vara. Y una vez que se le entreguen a los fondos o al fondo, ese dinero se empieza a utilizar para ya sea invertir en empresas y demás”, observó la directora de Acrux.

Distinto es el caso de las empresas que nacieron de impacto o que desarrollan una labor de impacto que han logrado conseguir financiamiento de organizaciones multilaterales como el FOMIN para capitalizarse y poder crecer. En esta línea, Tinelli ilustró los casos de Mamotech que realiza estudios de mamografías y prevención de cáncer de útero a través de la telemedicina; Interrupción, que se dedica a la agricultura orgánica; o el reconocido caso de Xinca.

También se detuvo en la experiencia de Porta Hermanos en Córdoba, una compañía más grande que ha logrado transformar cómo opera y ahora está levantando capital para potenciar su modelo de negocios que exporta. La empresa ha su producción de alcohol y biocombustibles con un modelo de negocios totalmente holístico y sostenible en el que aprovechan integralmente la materia prima; todo se reutiliza y se convierte en subproductos.

Como queda en evidencia, hay varios ejemplos de corporaciones de impacto que han logrado capitalizarse para poder desarrollar su negocio. En cuanto a los fondos y a las inversiones en sí, queda esperar al año que viene para tener ejemplos concretos de en qué están invirtiendo y cuánta plata levantaron.

“Yo creo que en Argentina lo que falta es que se termine de consolidar el mercado en el 2018 o que termine de solidificar las bases que se han sentado y después es ordenar un poco la acción mancomunada. Por un lado los fondos invirtiendo y por el lado de las compañías estando listas para recibir esa inversión. Estando listas quiere decir no solo tener la hoja de cálculo en orden, sino también tener esos objetivos medioambientales y sociales y cómo los va a reportar también”, resaltó Tinelli.

Así, poder tildar las casillas que faltan será un cimbronazo que se hará sentir en todos los escalones del país, pero que requiere de la contribución de todos.”Creo que si la Argentina de verdad se compromete a desarrollar negocios con esta mirada, con estas tres dimensiones, vamos a posicionarnos en el mundo como el destino de este tipo de compañías o de inversiones o de producir, nos vamos a posicionar en un lugar de muchísima oportunidad de cara al futuro. Y cuando digo se compromete, lo digo desde el nivel gobierno, desde Macri para abajo; desde el nivel empresario, con el sector corporativo y el sector financiero; desde las universidades y desde la sociedad general a desarrollar esta nueva manera de hacer negocios”, sintetizó la ejecutiva.

Fuente: Tres Mandamientos

Top
768 a 983
480 a 767
479