9 noviembre 2017 | Internet

Inversión de impacto, receta económica contra los problemas sociales en Argentina

Inversiones responsables que buscan un impacto positivo para la sociedad y el medioambiente, además de un retorno financiero, es la receta económica que implementará el Gobierno de Buenos Aires para tratar de paliar el problema del desempleo juvenil en el sur de la ciudad.

Con esta fórmula funciona el mercado de inversión de impacto que, entre otros productos financieros como fondos de inversión, también incluye los Bonos de Impacto Social (BIS) que vinculan al sector privado con el poder público.

A través de ellos se obtiene financiación para desarrollar un programa que resuelve un problema concreto y, en función de los objetivos logrados, el sector privado recibe un retorno financiero proporcionado por el poder público.

Esta es la opción que eligió el gobierno de Buenos Aires bajo el nombre “Vínculo de Impacto Social”, con el fin de resolver la situación de desempleo juvenil que afecta a personas de entre 17 y 24 años del sur de la ciudad.

“Es una herramienta con la que podemos buscar soluciones alternativas a problemas tradicionales y, como Gobierno, no tenemos que hacer necesariamente el desembolso inicial”, explicó a Efe Adolfo Díaz Valdez, director de Planificación Estratégica del Ejecutivo porteño.

Aunque todavía están definiendo los criterios y los objetivos del programa, Díaz espera recaudar unos 30 millones de dólares para ayudar a 3.000 jóvenes argentinos en el primer trimestre del 2018.

Hasta la fecha, hay 15 BIS en curso en América Latina, según un informe elaborado por la consultora Acrux Partner.

La región constituye el cuarto destino de inversiones en el mundo y representa 9 % del mercado de inversión de impacto, que genera 114.000 millones de dólares de activos mundialmente.

Brasil, México, Colombia y Perú son los destinatarios de la mayor parte de esta inversión, mientras que Paraguay, Argentina, Chile y Uruguay están dando los primeros pasos para potenciar este mercado.

En este contexto, Argentina figura entre los más rezagados, con un mercado de impacto pequeño pero en crecimiento, según concluyó la investigación.

“Estamos empezando a ser parte de esa conversación internacional en lo que hace en inversión de impacto y cómo podemos atraer parte de ese capital a las oportunidades que hoy por hoy existen en nuestros países”, aseguró a Efe la directora de Acrux Partner, María Laura Tinelli.

Con este objetivo, surgió en 2016 el Grupo de Inversión de Impacto en Argentina (GdTA), Paraguay y Uruguay, que involucra actores del sector financiero, corporativo, organizaciones de la sociedad civil, academia y empresas de triple impacto.

La Organización Román, una plataforma de gestión de patrimonio familiar, y compañías como Mercado Libre y Banco Galicia, entre otros, “empiezan a cambiar su modelo de negocio y su manera de producir para buscar, no solo el retorno por el negocio, sino un enfoque sostenible”, aseguró Tinelli.

La crisis económica que arrancó en 2008 sirvió de catalizador para que distintos actores clave se plantearan cómo crear un nuevo modelo económico y financiero más sostenible.

“Ha habido un cambio de paradigma en la forma de hacer negocios porque la economía tradicional no ha sabido resolver los desafíos que plantea el mundo actual”, afirmó a Efe Fernando Chuit, director de inversión de impacto del Grupo Pegasus, uno de los fondos de capital privado más reconocidos en Argentina.

Pegasus presentó a principios de año su fondo de inversión de impacto por 30 millones de dólares orientado al desarrollo inmobiliario para la clase media emergente o proyectos vinculados a la salud, el reciclaje o las energías renovables.

“Me imagino un mundo en 2050 en el que todas las inversiones sean de impacto”, reconoció Chuit.

El fondo de capital emprendedor de tecnología NXTPlabs fue seleccionado este año por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) como administrador del primer fondo de inversión de impacto para Argentina, Paraguay y Uruguay por 120 millones de dólares.

El papel de las empresas “es fundamental”, ya que tienen “interés” en invertir bajo la lupa del triple impacto social y necesitan “generar negocios con retorno para lograr impactos positivos”, explicó a Efe la directora de Sustentabilidad de Mercado Libre, Guadalupe Marin.

La empresa argentina líder en comercio electrónico actúa como “dinamizador del ecosistema emprendedor” dentro del GdTA con el fin de “empezar a tomar un rol un poco más activo desde la parte inversora”, destacó Marin.

Aunque Marin reconoció que “hay un largo camino por recorrer”, concluyó que allí se dirigen “las nuevas economías, algo que ya no tiene vuelta atrás”.

Fuente: Agencia EFE

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