26 octubre 2020 | América Latina, Internet

Lo sostenible, una alternativa para las empresas a la hora de fondearse

Mientras una escuela rural de una zona alejada de la Argentina busca ahorrar costos fijos, un fondo de inversión en Wall Street busca una iniciativa que se adapte a las nuevas normativas, más sostenibles, que impuso su directorio. ¿El posible punto de contacto? Un bono verde para financiar energías renovables. Aunque este caso es hipotético, datos de la realidad muestran que hay menos distancia de lo que parece entre estas dos necesidades.

En un contexto mundial castigado por la pandemia y sus consecuencias, una tendencia parece firme y creciente: el financiamiento sostenible. Según la Red Global de Inversión de Impacto (GINN, por sus siglas en inglés), la mayor conciencia ambiental mundial que impuso el coronavirus potenció el interés por aquellas inversiones que contemplen criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Los datos son contundentes: en el primer semestre 2020 se emitieron, en todo el mundo, 94.100 millones de dólares de bonos verdes, según la Climate Bonds Initiative (CBI). Esa organización estima que, en todo 2020, las emisiones alcanzarán un 35% más que en 2019.[…]

El interés en proyectos sostenibles es parte también de las políticas que proponen las organizaciones internacionales que ofrecen créditos. “Con países de todo el mundo en problemas, los organismos multilaterales serán todavía más cautelosos y exigentes a la hora de asignar los fondos: ya no buscarán sólo capacidad de repago, sino que contemplarán el impacto ambiental y social de cada iniciativa. Instituciones como el BID o el Banco Mundial ya venían adoptando estos criterios, pero ahora esta tendencia se aceleró“, explica Iván Buffone, de BS.[…]

 

Fuente: Ambito Financiero

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